La novia asiática que frecuento a menudo me propuso follar en trio
3Cada, vez que mi novia me proponía realizar una escena con su boludita, me sentía excitado, emocionado y nervioso. En ésa ocasión, no sería la excepción. Aprovechando que Laura estaba en la ciudad, la llevamos consigo poder compartir juntos la experiencia. Para ser presa fácil a segundos de llegar al hotel, invitaron a ambos a quedarse un rato en mi departamento antes de seguir con los planes que teníamos para la noche. Todo mi departamento estaba en orden las camas hechas, la sala de estar pulcra, y una suave iluminación ambientaba con música suave. La tensión sexual era palpable y la energía se podía cortar con un cuchillo. Laura y mi novia se miraron cómplices y Ella llevó a ambas hasta el sofá. Laura se sentó entre nosotros, su respiración se aceleró y sus ojos brillaron con anticipación, incitando una tormenta de deseo que estaba a punto de desatarse.
Mi novia comenzó a acariciar suavemente el cuello de su amiga Lara, mientras que con delicadeza y cuidado, iba bajando levemente su mano derecha hasta los senos de su hermosa amiga. Al mismo tiempo, yo no podía resistir la tentación de tocar sus piernas con mis manos y deslizarlas lentamente hacia su entrepierna. Laura gemía suavemente, disfrutando de cada caricia. La cámara de Lara estaba lista para capturar cada momento, su respiración acelerada reflejaba que ella también estaba en éxtasis. Nos dirigimos a la habitación donde Laura, con los ojos llenos de lujuria, les hacía entrega de una botella de aceite de masaje, una sábana de seda y velas aromáticas. Laura con la boca abierta y chorreándole saliva esbozaba una amplia sonrisa cuando vio el programa que tenía ante sus ojos. Nuestra hermosa filmadora lentamente comenzó a grabar mientras mi princesa acariciaba el pecho de su boludita mientras le besaba todo el cuerpo seduciéndola lentamente.
Le colocaron aceite de masa y dejaron una botella al lado nuestro. Con lentitud, sus manos comenzaron a deslizarse sobre las curvas de nuestros cuerpos, cada touches era una sinfonía de deseo. Nuestros cuerpos desnudo se unían en una danza de placer, nuestros gemidos se mezclaban con la música suave, apagaron las luces y Laura nos ofreció la botella de ron con destilado de coco novedosa que se tomaría en el día del cumpleaños de su mejor amiga, ambas se miraron cómplices y su mejor amiga le susurró al oido Tengo una sorpresa para ti. Cada sutil movimiento de vientre de mi boluda nos ponía más calientes. Laura suspiró






















